Había una vez una niña muy perfecta. Janice todo lo tenía. Una casa perfecta, unos muebles perfectos unos papas perfectos, una familia perfecta. Para ella su vida era perfecta. Janice todo lo tenía calculado. Todo tenia que ser perfecto. En la calle siempre caminaba por su camino perfecto. Era el mismo camino de todos los días. No podía cambiar porque entonces no seria tan perfecto. Todo lo tenía cronometrado. La hora para dormir, la hora para despertarse, la hora de cepillarse los dientes y del desayuno. Cuantos pasos debería de dar para poder llegar a su casa. Todos los días antes de llegar a su casa en un en una de las cuadras por donde ella caminaba. Había una refrescaría en donde Janice todos los días, a la hora perfecta se tomaba una malteada. Cuando iba a pedir una malteada la vendedora se lo hacia perfectamente como a Janice le gustaba. Un día paso un gato negro frente de ella, OH no! Un gato negro! Dijo Janice bien asustada. Nunca había pasado un gato negro por aquí, yo siempre he pasado por aquí y nunca había pasado un gato negro. Pues ese día paso, y Janice no supo q hacer. Cuando llego a su refresquería favorita, la maquina que hacia las malteadas tan perfectas como a ella le gustaba y con los ingredientes perfectos como le gustaba, se había dañado, OH no! Dijo Janice, esto no puede ser, mis malteadas favoritas! No,no,no, necesito mis malteadas! Grito Janice casi llorando. Bueno, Janice tendrás q ir a la refresquería que se encuentra en la otra cuadra. Dijo la cajera, mostrándose preocupada por Janice. Oh no! Yo nunca he ido a esa refresqueria. Que pasara si saben mal, ellos no saben hacer la malteada como a mi me gusta. No lo harán tan perfecta como aquí. Oh no! Que voy a hacer! Janice decía y lloraba. Al mismo tiempo pensaba, no puedo creer, primero un gato negro pasa por delante mío, luego la maquina que hace mi malteadas perfectas. Que mas podría pasar para arruinar este día!
Todos observaban a Janice lamentarse y llorar como una bebe en el piso de la refresquería. Entonces, fue cuando un observador se acerco a Janice y le dijo: “Si tanto te interesa tomarte la malteada, porq no le haces caso a la jovencita y vas a la Refresqueria de la otra cuadra?” Desesperada Janice dijo:”Si pero nunca he ido a esa refresqueria, es mas nunca he caminado por esa cuadra. Todos los dias de mi vida tomo por el mismo camino, hago las mismas cosas. Hasta ahora mi vida ha sido tan perfecta. Todo por ese gato negro que paso por delante mio y la maquina que se le daño a la refresqueria mi vida ya no sera igual.” Janice siguió diciendon: “ Que tal si al ir a esa refresqueria a la que nunca he asisitido se cae un arbol, si me sale un animal y me hace algun daño o lo peor, si la malteada no me gusta?. Mira Janice, no te conosco, dijo la Señora con mucha preocupacion. Pero a veces hay q arriesgarse. Si haces lo mismo todo el tiempo nunca aprenderas cosas nuevas y nunca sabras si hay mas opciones en el mundo. Todo no puede ser lo mismo siempre y lo que es perfecto para ti no es totalmente perfecto. La monotonia y el nunca equivocarse no nos deja y aprender cosas nuevas. Vamos, yo te llevo y vas a ver como hay otro mundo de refresquerias que pueden vender malteadas igual o mas ricas que las que has tomado aquí. Vamos, te llevo ¡ dijo la señor desconocida que observó a Janice con su berrinche. Al caminar por el camino no usual y no tan perfecto, Janice fue observando personas, animales, lugares nuevos cosas q le interesaban y al fin llego a la nueva refresqueria. Señor… dijo Janice con voz temblorosa. Me podria dar una malteada perrrrrfeeecccttaaaa? Como no!! Dijo el vendedor de la refresqueria de la otra cuadra. Aqui tiene jovencita! Al probarla con recelo Janice se dio cuenta que no solo la refresqueria del camino perfecto hacia unas buenisimas malteadas. Esta es la mejor malteada q he probado en toda mi vida! Dijo Janice con que alegria. Fue entonces cuando Janice dejo de hacer lo mismo todos los dias, pasar por los mismos lugares y hacer las mismas cosas. Siempre hablaba con alguien diferente todos los dias y todos en el pueblo llegaron a conocer a la niña mas perfecta de la ciudad. Poco a poco Janice la perfecta se fue haciendo perfecta no por hacer lo mismo siempre sino por aprender algo nuevo todos los dias.
@ COPYRIGHT BY LIS29